sábado, 9 de abril de 2011

Los primeros pasos en la vida

PREFACIO
                Entre los siglos XVIII y XIX nacieron y vivieron algunos de los más reputados artistas relacionados con la música, a tal punto que entre ellos se distinguen los considerados más importantes de la historial en cuanto a música clásica. Para algunos la cima está ocupada por Mozart, para otros lo está por Wagner y para unos cuantos más lo está por Beethoven, aparte de los que consideran a Bach como superior. En este caso, sin meternos en consideraciones de ese tipo, aquí consideramos que Beethoven tiene la importancia suficiente como para dedicarle toda una serie de artículos desde su nacimiento hasta su muerte.
(http://www.goear.com/listen/bd5c368/minueto-para-orquesta-woo-7-2-neville-marriner-beethoven)


NACIMIENTO
                La ciudad alemana de Bonn no era comenzó a crecer culturalmente hasta mediado el siglo XVII. A partir de ahí fueron consolidándose poco a poco las artes, entre ellas la música. En 1732 un cantante flamenco, de nombre Ludwig van Beethoven, decide instalarse en esta ciudad. Este cantante dirige los pasos de su hijo, Johann, a través de la carrera musical (en aquellos tiempos era usual que los hijos profesaran los mismos pasos que los padres). El padre cobra, no mucho, como maestro de capilla, en tanto su hijo imparte clases de canto y violín en las casas de los más distinguidos personajes. Johann se casa con María Magdalena Keverich (viuda procedente de Tréveris) en 1767. Aunque no haya existencia alguna de una prueba contrastada, se da como cierta la fecha del 17 de diciembre de 1770 la del nacimiento de uno de los hijos de Johann a quien pusieron el nombre del abuelo, que fue también su padrino.  El abuelo le toma especial cariño, mas no podrá disfrutar de su compañía por mucho tiempo, pues cuando éste tenía tan sólo tres años de edad, el abuelo fallece.
(http://www.goear.com/listen/53e1507/danza-alemana-woo-8-1-neville-marriner-beethoven)


INFANCIA
                Por supuesto, al igual que su padre hizo con él, Johann encamina el futuro de su hijo hacia la música, aunque de manera diferente. Obnubilado por el éxito de Leopold Mozart y su pequeño genio Wolfgang, Johann impone a su hijo Ludwig un aprendizaje forzoso que al pequeño se le atraganta. A los ocho años su padre lo presenta ante el público en Colonia. Todo esto y algunas noticias más hacen que el príncipe arzobispo vea en él un prometedor músico, así que se hace cargo de él y le envía al organista de la corte, Heinrich van den Eeden (junto con su asistente Tobias Friedrich Pfeiffer) para que le enseñen el arte del clave, mientras que un pariente de su madre, Franz Georg Rovantini, se encargará de adiestrarlo en el violín. Pero al pequeño Beethoven lo que más le llama la atención es el órgano, a tal punto que no se tardará en escucharlo en la misa de las seis de la mañana en la iglesia de San Remigio. Aún más, en 1781 Christian Gottlob Neefe, director musical y compositor (y que había sido alumno de Johann Sebastian Bach), pasa a ser el nuevo organista de la corte tras el fallecimiento del que era su titular, a consecuencia de los cual Neefe pasa a ser el nuevo educador de Ludwig. Éste no sólo le enseñará música, sino todo un abanico de pensamientos humanitarios, fruto de las corrientes ilustradas del momento. Se parece más a Leopoldo que a Johann, incluyendo entre sus estudios a Haydn y a Carl Phillip Emanuel Bach y al padre de éste, Johann Sebastian Bach. Al Año siguiente ya lo tenemos interpretando el clave dentro de la orquesta que dirige Neefe; Ludwig vivía entonces su duodécimo año de existencia.
(http://www.goear.com/listen/c22d00c/contradanza-para-orquesta-woo-14-7-lorin-maazel-beethoven)


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