SONATAS PARA PIANO: Es muy complicado mencionar una o dos integrales, de tantas como hay y buenas o muy buenas. Otros pianistas no grabaron la integral, pero sus interpretaciones rozan la excelencia o la superan, si ello es posible. De entre las integrales una buena elección es la de Friedrich Gulda, sin desdeñar otras como las de Alfred Brendel o Emil Gilels e, incluso, Daniel Barenboim. Obligada mención es Rudolf Serkin interpretando la Patética y la Hammerklavier.
SONATAS PARA VIOLÍN: David Oistrakh y Lev Oborine forman un espléndido dúo para una de las mejores integrales. Tampoco es desdeñable la pareja formada por Pinchas Zukerman y Daniel Barenboim.
SONATAS PARA CHELO: Jacquelin du Pré y Daniel Barenboim son un valor seguro en una integral, aunque tal vez no la mejor elección. Mstislav Rostropovich y Sviatoslav Richter tienen una maravillosa grabación de las cinco sonatas, al igual que Pierre Fournier y Emanuel Ax, mi preferida.
CUARTETOS PARA CUERDA: Existen, al igual que en las sonatas para piano, numerosas grabaciones e integrales. Son renombradas las del Cuarteto Alban Berg, las del Cuarteto Amadeus y las del Cuarteto Italiano, entre varias. Se suelen distinguir entre los tres gurpos de cuartetos que Beethoven compuso en sus mal llamadas tres etapas, y a cada una de esas etapas los críticos aisgnan diferentes formaciones. Yo no haría mucho caso a eso y tomaría los arriba mencionados u otros más denostados, como el Cuarteto Melos o el Cuarteto Juilliard.